domingo, 23 de enero de 2011

Ronda

Para terminar la obra la protegimos con varias capas de laca para pisos de cemento. Aunque allí nos encontramos con otro problema. La laca necesitaba que el piso estuviese libre de polvo y seco por varios días. Por un lado, las refacciones del edificio continuaban y era una tarea casi imposible mantener el sector libre de polvo. Por otro lado, las ventanas tenían fallas y todo el piso se inundaba con cada lluvia. Decidí que los daños que podujo el agua serían parte de la obra ya que estaba en el espíritu de ella el que los daños que el tiempo produjese se fueran incorporando a la misma, y el 23 de diciembre pudimos darle la última mano de laca.










No hay comentarios:

Publicar un comentario